Alfombras de lana

Alfombras de lana

La lana es conocida y utilizada desde la prehistoria por sus propiedades, por todos sabidas. Entre estas se pueden enumerar resistencia a las llamas, a las manchas, a la suciedad así como a la electricidad estática, por lo que es fácil de limpiar y mantener.

Patchwork M-03

La lana por naturaleza es, como decíamos, fácil de cuidar y limpiar porque su composición es resistente a la suciedad y a las manchas. Con un tratamiento periódico con aspirador, y teniendo en cuenta la limpieza inmediata de las manchas, tendremos siempre un buen aspecto de alfombras fabricadas en lana 100%.

No se conocen reacciones alérgicas por parte de las personas que sufren de esta patología. Las alfombras impiden que haya un alto componente de polvo en el aire por el tránsito de las personas, pues lo retiene entre sus fibras hasta su correspondiente limpieza por aspiración, siendo una ventaja (en contra de algunos mitos) para personas asmáticas y con problemas de alergia.

MANTENIMIENTO Y LIMPIEZA

Cualquier alfombra nueva tiene tendencia a formar pelusa y desprender pelo. Para su eliminación conviene utilizar el aspirador en la dirección de la felpa. La lana es resistente a la suciedad, no es necesario limpiarla con frecuencia, pero es aconsejable pasar el aspirador un par de veces por semana.

Nunca debemos dejar que una mancha se seque. Hay que tener en cuenta que si se actúa con rapidez desaparecerán la mayoría de las manchas. La primera operación será absorber los líquidos con un trapo limpio blanco o con papel absorbente. Los sólidos deberán rascarse con la punta de un cuchillo o con una cuchara.

Casi todas las manchas desaparecerán usando agua tibia mezclada con un poco de amoniaco. De no ser así, habrá que tratar la mancha de acuerdo con las instrucciones de la tabla adjunta, incluida en la mayoría de las alfombras. Debe trabajarse siempre desde el borde hasta el interior de la mancha para que esta no se extienda. Aplicar pequeñas cantidades del producto para no mojar excesivamente la alfombra. Entre una y otra operación, secar con papel o tela absorbente bien limpia. No hay que frotar las manchas. La frotación las extiende  y deforma la felpa. Debe actuarse a base de ligeras presiones suaves y continuadas.

Después aclarar la zona afectada con agua limpia templada y colocar papel absorbente blanco sobre el área tratada con un peso encima hasta que se seque.

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR